En la tibieza de la tarde, entre calles llenas de pasos y miradas curiosas, los candidatos del Movimiento Vecinal hicieron lo que mejor saben: encontrarse con la gente.
Sin escenarios gigantes ni discursos lejanos, con códigos QR que abrían propuestas, manos que estrechaban otras manos y la certeza de que el futuro se construye conversando, cara a cara con los vecinos, desde un partido que nació en el pueblo.
Noticia completa:
La caminata los llevó al local partidario, donde dirigentes, familiares y amigos se reunieron para escuchar palabras que no hablan de promesas vacías, sino de compromisos reales. Federico Balbuena, presidente del Movimiento Vecinal, lo dijo sin rodeos:
“Queremos evitar el deterioro que se nota en esta gestión… Esta lista es fruto de meses de trabajo, integrada por vecinos comprometidos que no dependen de estructuras nacionales ni provinciales. Trabajamos por y para Tres Arroyos”.
A su lado, María Saavedra, que encabeza la lista, tomó la voz como quien abraza una misión:
“Voy a ser cada voz que escucho en los barrios. Así como llevé el mejor aceite de oliva de Tres Arroyos al mundo, quiero que nuestra ciudad tenga el lugar que merece”.
Y como un eco del pasado, Luis Aramberri cerró el acto con una frase que resumió el sentimiento de todos:
“Tres Arroyos ya extraña al vecinalismo”.
No es solo una campaña: es el regreso de un proyecto que nació aquí, que se nutre de la gente y que ahora busca volver a conducir el destino de esta ciudad. Un equipo que, sin depender de sellos ni alianzas ajenas, confía en que la mejor política se hace escuchando, caminando y construyendo juntos.



