En resumen, si andás corto de tiempo
El Concejo aprobó una ordenanza para ordenar la playa de Orense con zonas de baño, recreativa y náutica, más señalización y extensión de la costanera. Adolfo Olivera se abstuvo sin dar un solo fundamento en el recinto. Marisa Marioli lo calificó de “desagradable” por no acompañar una norma de orden y seguridad. La ordenanza salió por mayoría.
Abstenerse en una ordenanza de orden y seguridad sin fundamentar en el recinto es opacidad, no prudencia.
Lejos de exponer dudas legales, costos, implementación, participación o impacto, Olivera no expuso nada. Simplemente sacó a relucir —como es costumbre de esta gestión— su autoritarismo.
Noticia completa
El HCD votó una ordenanza que define con precisión tres áreas en el balneario Orense:
- Zona de baño: con cobertura de guardavidas y prohibiciones específicas.
- Zona recreativa: espacio para actividades y eventos, sin pesca ni tránsito vehicular, con señalización obligatoria.
- Zona náutica: sector exclusivo para maniobras y bajada de embarcaciones, bajo coordinación con Prefectura.
Además, se extiende la Av. Costanera Orlando E. Williams para mejorar el estacionamiento y se exige cartelería clara.
En el debate, Marisa Marioli defendió el proyecto como una respuesta concreta a años de desorden y subrayó que fue trabajado con vecinos, guardavidas e instituciones. Cuando el expediente fue a votación, Adolfo Olivera pidió la palabra solo para anunciar su abstención, sin explicar motivo alguno.
Tras la aprobación por mayoría, Marioli expresó su disgusto: dijo que, después de tanto trabajo, resultaba “sumamente desagradable” no contar con todos los votos en una norma de ordenamiento costero. Olivera retrucó que calificar así una postura era “una falta de respeto”, invocó que “cada concejal vota como cree conveniente” y ratificó su abstención, sin aportar razones técnicas ni políticas.
Crítica
Abstenerse en una ordenanza de orden y seguridad sin fundamentar en el recinto es opacidad, no prudencia. Un concejal puede disentir, pero debe dejar constancia de por qué: dudas legales, costos, implementación, participación, impacto. Olivera no expuso nada. En términos democráticos, eso debilita la rendición de cuentas y deja al vecino sin el dato básico: qué problema ve y cómo propone resolverlo. La crítica de Marioli será antipática, pero el vacío argumental de Olivera es indefendible.
Ahora te toca a vos
¿Te parece aceptable abstenerse en una norma de ordenamiento sin explicar por qué? ¿Qué controles y señalización priorizarías en Orense?







La «abstención» es simplemente lavarse las manos y no hacerse cargo