viernes, abril 3, 2026

Bartneche traiciona —con su falta— a los ideales del partido al que acaba de afiliarse, a la oposición y a la comunidad educativa: gracias a su ausencia, más de 2.300 millones seguirán sin control y sin llegar a las escuelas. El oficialismo sonríe con impunidad desde sus bancas.

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🕘 En resumen, si andás corto de tiempo:

La oposición se proponía rechazar el veto del intendente Garate para restituir una ordenanza que limitaba el control del oficialismo sobre el Consejo del Fondo Educativo. Pero el concejal Omar Bartneche, casualmente enfermo ese día, faltó a la sesión y dejó sin quórum a la oposición. Así, el oficialismo retuvo el manejo del Consejo, pese a los cuestionamientos sobre la falta de rendición y transparencia. La ausencia de Bartneche coincidió con su pase, junto a Giordano, desde Juntos por el Cambio hacia La Libertad Avanza, espacio que en los papeles representa la oposición más dura al peronismo a nivel nacional.
Mientras tanto, el exintegrante de LLA, el concejal Moller —hoy con unibloque propio (U.R.F.)— votó fiel al rechazo del veto, lo que deja flotando una pregunta inevitable: ¿Quiénes representan hoy, en serio, a La Libertad Avanza en Tres Arroyos? ¿Quiénes son oposición real y quiénes entregan el control al poder de siempre, con la excusa perfecta del resfrío justo a tiempo?


📍 Noticia completa:

La disputa por el control del Fondo Educativo viene escalando hace semanas. El conflicto tiene como trasfondo la falta de rendiciones, vetos sin explicaciones y una comisión de seguimiento prácticamente paralizada. En ese contexto, la sesión de este jueves en el Concejo Deliberante se volvía clave: la oposición buscaba revertir el veto del intendente Pablo Garate a una ordenanza que garantizaba transparencia en el manejo de los fondos educativos.

De haberse rechazado el veto, el Consejo habría renovado sus autoridades y evitado que el oficialismo siguiera controlando los fondos que debe rendir. Pero eso no pasó. Y no pasó por una sola razón: la ausencia estratégica de Omar Bartneche.

El concejal, recientemente escindido de Juntos por el Cambio y ahora alineado con La Libertad Avanza, faltó justo el día en que su voto podía marcar la diferencia. No fue una ausencia cualquiera: fue la clase de ausencia que define alineamientos, intereses y lealtades. Su silla vacía fue exactamente lo que el oficialismo necesitaba para sostener el veto y, con él, seguir manejando —sin control— un fondo millonario destinado a escuelas públicas. Y él lo sabía.

Se trata de un fondo que ya transfirió 86 millones de pesos al municipio, sin que exista una sola rendición formal. Y cuyo total anual proyectado supera los 2.300 millones. Dinero para infraestructura escolar, calefacción, comida, obras. Dinero que, sin embargo, seguirá circulando sin fiscalización real, con el aval tácito de un concejal que faltó justo cuando se lo necesitaba. No fue un olvido, no fue un error: fue una decisión política encubierta con certificado médico.

Lo más llamativo es que Bartneche y su compañero de bloque, Eduardo Giordano, habían acusado públicamente a Juntos por el Cambio de estar desgastado, afirmando que “cada uno estaba haciendo su propio proyecto”. Pero en su primera prueba de fuego fuera del espacio, su accionar favoreció directamente al oficialismo local, ese mismo oficialismo al que La Libertad Avanza critica a nivel nacional. Si eso es renovación política, entonces que alguien nos explique la diferencia entre oposición y funcionalidad encubierta.

Mientras tanto, Adolfo Olivera —concejal de Unión por la Patria, presidente del Consejo y reemplazante habitual del intendente en sus licencias— sigue en su cargo, a pesar de haber faltado, incumplido actas firmadas, negado documentación y tomado licencia. El veto del intendente lo sostiene. Y la ausencia de Bartneche lo legitima.

En contraposición, el concejal Claudio Moller, también ex La Libertad Avanza y hoy referente del unibloque Unión Republicana Federal (U.R.F.), fue uno de los pocos que se mantuvo firme en su voto y acompañó el rechazo del veto. A pesar de haberse corrido del esquema original, Moller dejó claro que su rol opositor es serio. Lo hizo presente, en la sesión, y con el voto donde tenía que estar.

Mientras tanto, cientos de alumnos siguen cursando en aulas sin calefacción, con techos que se llueven y baños clausurados. El Fondo Educativo fue creado para eso: para que las escuelas estén en condiciones. Pero esa plata, una vez más, no va a llegar.

Porque hay cosas que no admiten excusas. Y hay momentos donde, incluso enfermo, si te importa el futuro de las escuelas, vas. Aunque te falte una pierna. Y si no vas, es porque decidiste no ir. Porque preferiste faltar. Porque jugaste para el otro lado.


¿Te parece que esto es oposición? ¿O simplemente una jugada para que nada cambie? Te leemos.

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