En resumen, si andás corto de tiempo:
En septiembre, el oficialismo ganó las legislativas locales con el 40,6 % de los votos usando el sistema tradicional de boleta partidaria, mientras el 60 % eligió otra cosa. La campaña estuvo atravesada por denuncias de clientelismo, con entrega de bolsas de cemento y ausencia total de explicaciones oficiales. Un mes después, para la elección nacional, debutó la boleta única de papel, lo que redujo el margen para las prácticas clientelares y cambió el mapa político: La Libertad Avanza arrasó en Tres Arroyos con casi el 50 % de los votos. El sistema electoral no es neutral: cómo se vota, importa.
Noticia completa
Las elecciones de 2025 en Tres Arroyos no solo dejaron números, dejaron una radiografía de las reglas del juego y cómo impactan en el resultado.
En las legislativas locales de septiembre, Fuerza Patria se proclamó ganadora con 12.235 votos (40,6 %) y sumó cuatro bancas en el Concejo Deliberante, aunque la mayoría —el 60 %— eligió otras alternativas. Pero el dato más grave fue otro: la campaña estuvo plagada de denuncias de clientelismo, documentadas por eltresarroyense. El 30 de agosto, se registró la entrega de bolsas de cemento a cambio de votos con la presencia de un empleado municipal. Días después, el mismo funcionario celebraba junto al hijo del intendente y el círculo oficialista. No hubo desmentidas, ni explicaciones; solo silencio y festejo.
¿Por qué se pudo dar este escenario?
La elección local usó el sistema tradicional de boleta partidaria: cada fuerza reparte sus propias boletas, llenando el cuarto oscuro y habilitando toda la logística del aparato político —desde el “robo de boletas” hasta el reparto coordinado con ayuda social—. El clientelismo clásico necesita precisamente esto: materiales para entregar, controlar, inducir el voto. En ese contexto, la fragmentación opositora y el control de recursos juegan a favor del poder de turno.
Un mes después, en las nacionales de octubre, el panorama cambió drásticamente:
Por primera vez, la provincia de Buenos Aires implementó la Boleta Única de Papel (BUP) para cargos nacionales. Cada elector recibe una sola boleta en la mesa, marca su opción y la deposita. Acá no hay reparto de boletas, ni chance de inducir el voto con materiales. El resultado fue un vuelco: La Libertad Avanza se impuso en Tres Arroyos con el 48,5 %, y Fuerza Patria cayó al 35 %. La participación subió casi 3.000 personas y el voto opositor se volvió mayoría nítida.
El contraste no es casual. Cuando el método cambia, las reglas también: menos margen para el clientelismo, menos control del aparato y más dificultad para manipular la voluntad popular. No se trata solo de a quién votan los vecinos, sino de cómo se vota y quién controla las condiciones del juego.
El oficialismo local sigue sin dar explicaciones sobre las denuncias y resiste cualquier avance hacia sistemas más transparentes. El mensaje de las urnas es tan claro como la diferencia entre ambos sistemas electorales: cuando el voto es más libre, el poder se pone nervioso.
Ahora te toca a vos
¿Creés que el sistema de boletas influye en el resultado? ¿La boleta única reduce el clientelismo? ¿Por qué el oficialismo no responde ante las denuncias? Opiná en nuestras redes.




Queda clarísimo que el método de voto influye en el resultado…impide la creatividad al servicio de las trampas, supongo.