Hace más de 10.000 años, en lo que hoy es Tres Arroyos, un grupo humano enterró a sus muertos con un gesto cargado de significado: un collar hecho con caracoles perforados.
Lo increíble es que esos caracoles no vivían en la región, sino en la costa, a más de 80 kilómetros.
Eso significa que nuestros primeros pobladores ya tenían rutas de intercambio, vínculos con otros grupos y la necesidad de crear belleza y memoria, incluso en tiempos tan antiguos.
Este diminuto adorno habla de algo profundamente humano:
👉 La búsqueda de conexión, de identidad y de trascendencia, mucho antes de que existieran ciudades o escritura.
📌 Dato extra: en el sitio también se halló ocre rojo, probablemente usado para pintar los cuerpos en rituales funerarios, mostrando una espiritualidad sorprendente para su época.
El collar hallado en Arroyo Seco tiene más de…
⏳ 10.000 años
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