El 1° de marzo de 1963, en una ciudad que aún conservaba el ritmo tranquilo de los pueblos de provincia, Tres Arroyos vivió un episodio que rompería para siempre esa calma: el primer robo a un banco en su historia.
Aquella tarde, el Banco Comercial se convirtió en el escenario de un golpe que, aunque modesto en magnitud, sacudió a toda la comunidad.
El mundo de 1963: un país y una ciudad en transformación
Para entender el impacto de aquel hecho, hay que situarse en el contexto de la época.
Argentina en 1963 atravesaba una economía inestable, con una inflación anual del 26,1%. El país venía de sucesivos cambios políticos: tras la caída de Arturo Frondizi, gobernaba José María Guido, y la sociedad oscilaba entre la esperanza y el desencanto.

La tecnología era básica: los bancos no contaban con cámaras de seguridad ni alarmas electrónicas. La protección consistía en cerraduras pesadas, bóvedas blindadas y la confianza en el personal. La ley que estableció medidas mínimas de seguridad bancaria recién sería sancionada en 1971.
En Tres Arroyos, la situación local reflejaba esa mezcla de tradición y cambio. La ciudad había experimentado un fuerte crecimiento agroindustrial en las décadas anteriores, con fábricas como Istilart y Rossi Hnos. impulsando la economía.

El trazado urbano, diseñado en damero desde 1885, conservaba su estilo europeo, con edificios como la Municipalidad y la Parroquia Nuestra Señora del Carmen dominando el paisaje céntrico.
En 1963, Tres Arroyos era gobernada bajo intervención: tras el golpe militar de 1962, había asumido el mayor Raúl Aparicio, y poco después Anuncio Diez Balbuena, quien continuaría en funciones hasta 1968.
La modernización urbana avanzaba lentamente: se ejecutaban obras de pavimentación, alumbrado público y mejoras básicas, mientras la vida cultural atravesaba un momento de retroceso tras la demolición del histórico Teatro Español en 1960.
En ese escenario de cambios y tensiones, un hecho como el asalto al banco era tan inesperado como escandaloso.
El Banco Comercial: un símbolo de la época
Fundado en 1907, el Banco Comercial de Tres Arroyos fue durante décadas una referencia obligada para el movimiento económico local. Su sede, ubicada en la esquina de las avenidas Moreno y Colón, era un imponente edificio de estilo ecléctico, con columnas jónicas y un frontón clásico que transmitía solidez y prestigio.

En 1963, el banco era presidido por José «Pepe» Carrera, una figura reconocida no solo por su trayectoria empresarial, sino también por su apoyo a la cultura local.

La estructura monumental —declarada posteriormente Monumento Histórico Municipal— resistía el paso del tiempo, pero en su interior, la seguridad seguía dependiendo más de la robustez física que de avances tecnológicos.
El día del robo
El viernes 1° de marzo de 1963, cerca del cierre de operaciones, dos hombres sorprendieron al personal encargado de trasladar cheques entre entidades. Aprovechando la rutina y la falta de sistemas electrónicos de seguridad, lograron reducir a los presentes.
Uno de los asaltantes, Robert Darwin Sabatini —un tresarroyense con antecedentes por delitos menores— ocultó su rostro para no ser reconocido. Su cómplice, Antonio Ordíñez, un productor agropecuario de Las Oscuras, participó visiblemente nervioso.

Curiosamente, las armas utilizadas eran rudimentarias: Sabatini portaba un arma de juguete y, ante el temor de que Ordíñez pudiera disparar accidentalmente, intercambiaron los revólveres antes de actuar.
Accedieron a la bóveda y se llevaron dos bolsas de arpillera cargadas de dinero, que incluían una importante cantidad de billetes deteriorados ya considerados inservibles.
No hay datos exactos sobre el monto sustraído, pero estimaciones indican que, aunque el botín fue modesto en términos absolutos, representaba varios sueldos promedio mensuales de la época, suficiente para encender la alarma social.
Los protagonistas
Robert Darwin Sabatini: ladrón local, conocedor de los movimientos de la ciudad, con un pasado delictivo pequeño pero suficiente para planificar un golpe audaz.
Antonio Ordíñez: improvisado cómplice, productor de campo, cuyo nerviosismo quedó en evidencia durante todo el episodio.
Ambos formaban una dupla atípica, más cercana a la desesperación que al crimen profesional.
La huida y la captura
Tras el asalto, los delincuentes huyeron a pie hasta un jeep descapotado en muy mal estado, estacionado a varias cuadras del banco.
Lograron escapar sin ser vistos inicialmente. Sin embargo, la precariedad de su plan —sumada al hecho de ser conocidos en la zona— facilitó la investigación y su posterior captura.

No hubo persecuciones cinematográficas: solo paciencia, rastreo y las inevitables confesiones bajo presión.
El impacto en la ciudad
El robo al Banco Comercial fue tema de conversación durante semanas.
En una ciudad donde todos se conocían, el hecho generó sorpresa, temor y, en algunos casos, hasta una extraña fascinación.
Los medios locales, cubrieron el caso con intensidad, inmortalizándolo como uno de los sucesos policiales más recordados de la década.
«Se decía que desde esa tarde, muchos comerciantes empezaron a mirar dos veces antes de cerrar la puerta.»
Consecuencias legales
Sabatini y Ordíñez enfrentaron cargos de robo agravado.
Según los registros provinciales y documentos históricos, ambos fueron condenados conforme a la legislación vigente, en un contexto penitenciario aún muy primitivo, como describe el libro «Dos siglos de cárceles bonaerenses».
Epílogo
El golpe al Banco Comercial de Tres Arroyos marcó un antes y un después en la percepción de la seguridad en la ciudad.
No fue el monto del botín lo que quedó grabado en la memoria colectiva, sino la ruptura simbólica de la tranquilidad pueblerina: la certeza de que incluso en los lugares más pacíficos, el delito podía abrirse paso.
Aquella tarde de marzo de 1963, Tres Arroyos dejó de ser —aunque sea por un instante— ese refugio donde «nunca pasa nada».
Fuentes utilizadas:
- El Periodista de Tres Arroyos – Nota sobre el robo
- El Periodista de Tres Arroyos – El Banco Nuestro
- LU24 Radio Tres Arroyos – Archivo de Noticias
- Archivo General de la Nación – Documentos históricos
- Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires
- Dos siglos de cárceles bonaerenses – SPB
- Inflación en Argentina – Wikipedia
- Juan José Laginestra – Wikipedia
- Ex Banco Comercial – Turismo Tres Arroyos
- Evolución de la seguridad bancaria – Faster Capital
- Contexto histórico de Tres Arroyos – Studocu
- Historia del urbanismo – Wikipedia






