En resumen, si andás corto de tiempo
Los nuevos estudios del ITBA vuelven a mostrar niveles de arsénico incompatibles con estándares internacionales de salud. A pesar de esto, Pablo Garate, Gabriel Francia y todo el bloque oficialista de Fuerza Patria salieron otra vez a decir que “el agua está bien”. Se refugian en una norma completamente fuera de vigencia y no cumplen la Ley 13.230 que es la que corresponde a nuestro partido.
El municipio contradice la evidencia científica, desoye fallos judiciales recientes y vuelve a condenar al pueblo a consumir agua cuya calidad real sigue sin explicarse.
Noticia completa
La polémica por el agua contaminada vuelve a quedar expuesta, y esta vez con nombres propios: el intendente Pablo Garate, el subsecretario Gabriel Francia y todo el bloque oficialista de Fuerza Patria repitieron en las últimas horas que “el agua de Tres Arroyos está bien”.
Lo hicieron justo después de que el ITBA actualizara su estudio sobre arsénico en la provincia, advirtiendo riesgos en varios distritos —incluida nuestra región— según estándares internacionales de calidad del agua.
La ciencia alerta. El municipio la niega.
El informe del ITBA advierte niveles de arsénico que superan el umbral recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es de 10 μg/L.
Mientras tanto, la respuesta oficial fue la misma de siempre: negar.
Garate, Francia y su bloque repitieron que “todo está dentro de la norma”, evitando informar qué valores reales se midieron, cuándo se hicieron los análisis y cuál es el nivel exacto de arsénico en el agua que llega a los hogares de Tres Arroyos.
Pero cumplir una “norma” vieja no equivale a garantizar salud.
Ese es el punto que el municipio evita mencionar.
La ley exige controles y transparencia: acá no hay nada de eso
La Ley 13.230 obliga a la Provincia —y por derivación a los municipios— a fiscalizar de manera permanente la calidad del agua y a garantizar parámetros del Código Alimentario Argentino.
Nada de eso se ve en Tres Arroyos:
- No publican análisis recientes.
- No informan los niveles de arsénico.
- No muestran estudios independientes.
- No explican la metodología.
La gestión Garate-Francia actúa como si la obligación fuera repetir un mensaje político, no brindar información sanitaria concreta.
El mundo cambió, pero Garate y Francia siguen aferrados a una norma vieja
Mientras la OMS exige límites estrictos, la Argentina todavía sostiene parámetros más altos.
Y lo más grave:
la Suprema Corte bonaerense ya ordenó aplicar el límite de la OMS en casos donde está en riesgo la salud.
Es decir, ya hay jurisprudencia diciendo que la normativa vieja es insuficiente.
Aun así, Garate, Francia y Fuerza Patria insisten en usar ese estándar para decirnos que “no pasa nada”.
Un patrón repetido: negar, atacar y no hacerse cargo
Cuando eltresarroyense reveló el problema hace un año, el municipio respondió igual:
- Negación inmediata.
- Minimización pública.
- Ataques personales contra quien investiga.
- Cero datos concretos.
Hoy, con estudios nacionales que vuelven a señalar el problema, la respuesta es idéntica.
No es desconocimiento: es decisión política.
Mientras tanto, el arsénico:
- No tiene olor.
- No tiene sabor.
- No tiene color.
- Y puede generar cáncer y enfermedades crónicas a largo plazo.
La pregunta que el municipio evita
Tres Arroyos necesita información verdadera, no discursos.
Por eso la pregunta es directa:
¿Por qué Pablo Garate, Gabriel Francia y el bloque oficialista de Fuerza Patria siguen negando la evidencia científica y exponen al pueblo a un agua cuyo nivel real de arsénico no quieren mostrar?
Te invitamos a participar
¿Tenés dudas sobre el agua de tu casa? ¿Notaste olor, sabor o cambios?
¿Creés que el municipio debe publicar los análisis completos?
Dejá tu comentario o escribinos por privado. Este tema nos afecta a todos.




Desde el gobierno municipal sostienen que el agua es potable, entonces, quisiera saber la razón por la cual en las oficinas municipales que funcionan en Pedro N, Carrera el camión de una empresa que vende dispensers de agua baja una cantidad considerable de bidones grandes. No solo fui testigo, hice alguna foto para tener como testimonio.
Ni en la Municipalidad se atreven a dar a sus empleados el agua potable de las canillas. Estamos en el horno, envenenados con arsénico.