“Los preparados para gobernar”
Sentarse a observar a veces puede ser percibido como una pérdida de tiempo. Pero en el barullo del silencioso banco de una plaza pueden revelarse esas ironías tan grandes que, a veces, uno no las ve.
Los improvisados que denuncian improvisación
En el inconsciente baile de tomar decisiones sobre lo ajeno, durante este tan corto pero extensivo período de observación política que tengo, puedo enumerar de memoria algunos de los conceptos que los persiguen y que niegan. Solo por decir algunos:
Aprueban un presupuesto, después denuncian ese mismo presupuesto. Se destrozan en los principales medios y redes. Hoy hablan de alianzas que, como buenos improvisados, todavía no tienen resueltas.
Suspiro profundamente mientras hago una pausa silenciosa.
Mientras hacían el show de turno, CELTA debía 35 mil millones.
Qué caros nos salen.
“Hay que salir a decir algo”.
“Sí, sí, ya sé. Vos hablá de CELTA y yo de seguridad. Dale, dale. Mientras, voy a arañar algún contacto de Nación”.
Me pregunto si en este mismo momento, mientras en sus reuniones cocinan sus grandes ideas como “salir a decir algo”, estaremos perdiendo todavía más.
Algún monumento histórico. Alguna biblioteca que sea patrimonio.
Esas cosas en las que piensan una vez que son noticia.
Qué caros que nos salen.
¿Y el plan cuál es? ¿Cómo pretenden gobernar?
Eso ya lo sabemos, son 3 pasos que se repiten todas las elecciones:
1- Lo que queda del año intentando establecer una alianza poco clara, al margen de cualquier ideología política, porque lo único que importa es llegar a la respuesta de la cuentita:
¿A cuántos voto$ llegamos?
Como decía San Martín: “Lleguemos al poder, que lo demás no importa nada”.
¿Así era?
2- Reaccionar a cada circo mediático disponible y encontrar la respuesta a una única pregunta:
“¿Algo tenemos que decir?”
3- Y unos meses antes, inflar globitos, hacer una canción…
Ah, y la más difícil de todas: pensar un slogan.
“Volveremos”. “Ahora sí”.
“Somos el cambio”. “Super amamos Tres Arroyos”.
Lo que sea. Primero hay que resolver la cuentita.
Porque plan, no hay. Hay reacción. No hay horizonte, hay noticia.
No hay una idea de ciudad que sostener durante cuatro años.
Hay que ver qué pasó esta semana, qué salió en los medios y cómo la piloteamos hoy. Después vemos mañana.
Los improvisados denuncian improvisación.
Hago una mueca de risa porque me causan gracia, pero se me borra cuando vuelvo la vista hacia un padre que, a lo lejos, vende algo con su hija en brazos.
Claro.
Mientras hacen la cuentita de los votos que necesitan para llegar, los de siempre terminan haciendo la peor de las cuentas.
¿Cuánto falta para llegar a fin de mes?
Qué caros que nos salen.









…»estarás en lo cierto»… ? Según el Chavo: » estás… «