Introducción
En un contexto donde la desconfianza en las instituciones públicas crece y la percepción de opacidad en el manejo de los recursos se intensifica, los presupuestos participativos emergen como una herramienta capaz de transformar la relación entre gobiernos y ciudadanos.
¿Qué es un presupuesto participativo?
Es un mecanismo de democracia directa que permite a los ciudadanos decidir de manera activa en qué proyectos o necesidades se destina una parte del presupuesto público. De esta manera, la comunidad no solo prioriza sus intereses, sino que también participa en la planificación y ejecución de políticas públicas.
Este modelo, que busca fomentar la transparencia y fortalecer la democracia, ofrece una oportunidad para involucrar a los habitantes en decisiones clave para su entorno, atendiendo necesidades reales y específicas. Sin embargo, su implementación no está exenta de desafíos.
Requiere voluntad política, compromiso institucional y, sobre todo, una ciudadanía informada y activa. En este artículo, exploraremos cómo esta herramienta se ha utilizado con éxito en diversas partes del mundo, los antecedentes en Argentina y cómo podría aplicarse en Tres Arroyos para combatir la falta de transparencia y revitalizar la participación ciudadana.
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Antecedentes en Argentina
En Argentina, el presupuesto participativo se ha implementado en diversas localidades, adaptándose a las particularidades de cada región. A continuación, se presentan algunas experiencias destacadas:
- Rosario: Pionera en la adopción del presupuesto participativo en 2002, Rosario ha involucrado a sus ciudadanos en la toma de decisiones sobre el destino de los fondos públicos, permitiendo que los vecinos propongan y voten proyectos comunitarios. Esta iniciativa ha fortalecido la participación ciudadana y la transparencia en la gestión municipal. SciELO Argentina
- Córdoba: La ciudad de Córdoba ha implementado el presupuesto participativo, permitiendo a los ciudadanos decidir sobre proyectos que afectan directamente a sus comunidades. Esta práctica ha sido objeto de análisis en estudios que destacan su importancia estratégica en la gestión local. Academia
- Vicente López: Desde 2012, este municipio de la provincia de Buenos Aires ha llevado a cabo el presupuesto participativo de manera ininterrumpida. En 2024, se presentaron 63 proyectos elegidos por los vecinos, con una inversión de más de 1.100 millones de pesos, destinados a mejoras en espacios públicos, educación, salud y otras áreas. Diario Popular
- Morón: Este municipio bonaerense ha utilizado el presupuesto participativo como herramienta para democratizar la gestión pública, involucrando a los ciudadanos en la planificación y ejecución de proyectos locales. La experiencia de Morón ha sido analizada en estudios que examinan su impacto en la participación ciudadana. Repositorio Institucional Conicet
Estas experiencias reflejan la diversidad y adaptación del presupuesto participativo en distintas localidades argentinas, evidenciando su potencial para fortalecer la democracia participativa y mejorar la gestión pública.
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Antecedentes en el Mundo
El presupuesto participativo tiene su origen en Porto Alegre, Brasil, en 1989. Este modelo, concebido como una herramienta para democratizar la gestión pública y combatir la desigualdad social, se convirtió en un referente global, siendo replicado en cientos de ciudades alrededor del mundo.
- Porto Alegre, Brasil: Considerado el caso emblemático, este proceso permitió a los ciudadanos decidir sobre el 20% del presupuesto municipal. Los resultados incluyeron mejoras significativas en infraestructura básica, como saneamiento y vivienda, y una reducción en las desigualdades sociales. Su éxito convirtió a Porto Alegre en un modelo estudiado y adoptado internacionalmente. (unesco.org)
- París, Francia: Desde 2014, la ciudad ha destinado un porcentaje significativo de su presupuesto a proyectos elegidos por los ciudadanos. Entre los logros destacan la revitalización de espacios públicos y la promoción de iniciativas ambientales. Este proceso es reconocido por la alta participación ciudadana y su transparencia. (paris.fr)
- Nueva York, EE.UU.: En 2011, algunos distritos comenzaron a implementar el presupuesto participativo. Con el tiempo, más áreas de la ciudad se sumaron, permitiendo que los neoyorquinos voten sobre proyectos comunitarios como mejoras escolares, parques y viviendas. (pbnyc.org)
- Sevilla, España: Desde principios de los 2000, Sevilla ha sido una de las ciudades europeas en implementar el presupuesto participativo, con énfasis en la transparencia y la inclusión social. Los proyectos abarcan desde educación hasta desarrollo urbano. (sevilla.org)
- Montevideo, Uruguay: Esta ciudad ha adaptado el modelo a su contexto local, centrándose en proyectos sociales y de infraestructura, priorizados por los propios vecinos. Montevideo es considerada una de las capitales latinoamericanas más avanzadas en la implementación de este proceso. (montevideo.gub.uy)

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El Caso de Tres Arroyos
En Tres Arroyos, el presupuesto participativo fue establecido mediante la Ordenanza Nº 6132, sancionada el 14 de octubre de 2010. Esta normativa buscaba crear, garantizar y consolidar espacios públicos de integración, participación y gestión conjunta entre vecinos, juntas vecinales, organizaciones no gubernamentales y el gobierno municipal.
Posteriormente, el 23 de diciembre de 2013, se promulgó la Ordenanza Nº 6557, que derogó la anterior y estableció un nuevo marco para el presupuesto participativo. Entre los puntos destacados, se incluyen:
- Financiamiento: El presupuesto debía incluir fondos del Fondo de Ayuda a Indigentes y otros recursos municipales, garantizando al menos el 1% del Presupuesto Anual de Gastos.
- Presentación de proyectos: A cargo de Juntas Vecinales y Sociedades de Fomento, junto con entidades comunitarias como clubes e iglesias.
- Áreas temáticas: Infraestructura, servicios, salud, educación, seguridad, deporte, cultura y medio ambiente.
La falta de difusión, un diseño procesal poco atractivo y la ausencia de un acompañamiento institucional sólido han contribuido al escaso impacto de este mecanismo en la localidad. A pesar de contar con un marco normativo, el presupuesto participativo no ha logrado consolidarse como un canal efectivo para involucrar a los vecinos en las decisiones presupuestarias.
Este contexto plantea una oportunidad para reactivar y fortalecer este modelo en Tres Arroyos, tomando ejemplos exitosos de otras ciudades argentinas y adaptándolos a las necesidades locales. Es fundamental que las autoridades municipales se comprometan a impulsar este proceso, brindando información clara, espacios de diálogo accesibles y herramientas que faciliten la participación de todos los sectores de la comunidad.
Beneficios de un Presupuesto Participativo Bien Implementado
Un presupuesto participativo correctamente diseñado e implementado genera impactos positivos tanto en la gestión pública como en el tejido social. A continuación, se destacan sus principales beneficios:
- Transparencia y Confianza
Permite que las instituciones abran sus cuentas y expliquen la distribución de los recursos, fomentando la confianza de la ciudadanía en el gobierno y disminuyendo la percepción de corrupción. - Respuesta a Necesidades Reales
Al priorizar los proyectos que los vecinos consideran importantes, asegura que los recursos se destinen a las áreas más urgentes y relevantes para la comunidad. - Inclusión Social
Da voz a sectores marginados como mujeres, jóvenes y comunidades vulnerables, garantizando que sus necesidades sean visibilizadas y atendidas. - Fortalecimiento de la Democracia
Transforma la democracia representativa en una más participativa, permitiendo que los ciudadanos influyan directamente en decisiones que afectan su vida diaria. - Mayor Eficiencia en la Gestión Pública
Con las prioridades definidas por la comunidad, los proyectos suelen ser más acertados, y el seguimiento ciudadano reduce desvíos y desperdicios. - Fortalecimiento del Tejido Comunitario
Promueve el diálogo y la colaboración entre vecinos, reforzando el sentido de pertenencia y facilitando la resolución conjunta de problemas. - Cultura de Rendición de Cuentas
Establece un hábito institucional de informar a los ciudadanos, fortaleciendo la confianza en las instituciones y el sistema democrático.
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Conclusión
El presupuesto participativo es una herramienta poderosa que, bien implementada, puede transformar la relación entre los ciudadanos y sus instituciones. Promueve la transparencia, fortalece la democracia y responde directamente a las necesidades reales de la comunidad. Sin embargo, para que alcance su máximo potencial, es fundamental que tanto las autoridades como la ciudadanía asuman un rol activo y comprometido.
En lugar de destinar recursos a campañas oficiales, las autoridades deberían priorizar la educación en temas de participación ciudadana. Este enfoque no solo fortalecería herramientas como el presupuesto participativo, sino que también contribuiría al desarrollo de una sociedad informada y activa.
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