Hoy te traemos una curiosidad que merece estar en los libros, en los actos escolares… y, por supuesto, en eltresarroyense. Porque sí, el famosísimo guardapolvo blanco que usan las maestras en todo el país nació en Tres Arroyos, allá por el año 1912. Y si no lo sabías, no sos el único: esta historia estuvo olvidada por décadas, hasta que un investigador local la rescató del olvido.
📚 Una historia que nos pertenece
La historia oficial dice que el guardapolvo blanco empezó a usarse a nivel nacional a partir de 1915, y que recién en 1942 se volvió obligatorio en las escuelas. Pero lo que pocos sabían es que Tres Arroyos se adelantó tres años a todo eso.

Según un hallazgo del doctor Guillermo Torremare, publicado en «El Periodista» y basado en un trabajo del investigador Raúl Guevara, un grupo de maestras tresarroyenses decidió en 1912 homogeneizar su vestimenta para no marcar diferencias sociales con sus alumnitos, muchos de los cuales asistían con ropa humilde. Se confeccionaron guardapolvos largos y blancos, que dejaban ver apenas los tobillos.

El gesto no pasó desapercibido: autoridades de la Provincia de Buenos Aires lo vieron y lo difundieron como ejemplo a seguir, iniciando así la expansión del guardapolvo blanco por todo el sistema educativo.
🎖️ Un símbolo de igualdad… hecho en casa
Lo que hicieron esas maestras no fue solo una decisión estética. Fue una declaración de principios: “Somos todas iguales, estamos para enseñar, no para lucirnos”. Fue un acto de empatía y compromiso social que, sin buscarlo, puso a Tres Arroyos en la historia de la educación argentina.

Años más tarde, el guardapolvo se convirtió en uniforme obligatorio para docentes, aunque –dato no menor– el Estado jamás se hizo cargo de proveerlo, a diferencia de otros sectores como la policía o el ejército.
👦🏻👧🏽 ¿Y el de los alumnos?
Recién en la década del ’30 se empezó a usar guardapolvo blanco para los chicos, por iniciativa del doctor Genaro Giacobini, consejero del Distrito Escolar XIX. Pero esa es otra historia…
🏫 Orgullo tresarroyense
Cada vez que veas un guardapolvo blanco en una maestra, acordate de esto: ese símbolo tan nuestro nació en las aulas de Tres Arroyos, gracias a un grupo de docentes comprometidas que entendieron, mucho antes que nadie, que la educación también se viste de igualdad.

Fuente tresarroyense:
https://elperiodistadetresarroyos.com/sitioanterior/ago04/nota2.htm



