En Tres Arroyos, un reciente incidente en el que un perro atacó a vecinos y mató a otras mascotas dejó a la comunidad conmocionada. Este tipo de situaciones nos lleva a reflexionar sobre cómo prevenir futuros riesgos, tanto como dueños responsables como vecinos atentos. Este artículo busca brindar herramientas prácticas para identificar un perro potencialmente peligroso, actuar de manera segura y promover una tenencia responsable.
Lo primero: estar atento
Estar atento es el primer paso para prevenir riesgos. Cuando te cruzás con un perro que podría ser peligroso, es fundamental observarlo sin perder la calma. No dejes que el miedo te controle, ya que esto puede dificultar la evaluación de la situación. Evitá ponerte en «modo presa», es decir, no corras ni le des la espalda, especialmente si sentís miedo, porque esto podría activar su instinto de caza.
Seguí estas recomendaciones:
- Observá sin contacto visual directo: Mantené la mirada en el perro, pero no lo mires a los ojos directamente, ya que puede interpretarlo como un desafío.
- Buscá un objeto defensivo: Un palo o una piedra puede ser útil para disuadir al perro. A veces, solo realizar este acto es suficiente para que el animal retroceda.
- Ubicá al dueño: Antes de tomar cualquier decisión, tratá de encontrar al responsable del perro. Un dueño atento puede controlar al animal y prevenir incidentes. Evaluá también el comportamiento del dueño, ya que es clave para entender cómo se va a comportar el perro. Un dueño despreocupado, agresivo o que no tiene control sobre su mascota aumenta el riesgo de un incidente.
Cuando se trata de razas grandes o con potencial de daño significativo, como el pitbull, el dogo argentino, el rottweiler o el fila brasileño, es crucial evaluar la situación con mayor cuidado.
Señales de un perro potencialmente peligroso
Reconocer las señales en el comportamiento del perro es clave para protegerte. Estas son las actitudes que deberías observar:
- Postura corporal rígida: Indica tensión o alerta.

- Reacciones agresivas: Gruñidos, ladridos amenazantes, exposición de dientes o movimientos impredecibles.

- Protección de recursos: Agresividad cuando se acerca alguien a su comida, juguetes o espacio.
- Piloerección: Pelo erizado en la espalda o cuello, señal de estrés o agresión.

No subestimes el riesgo, incluso si el perro parece tranquilo. Observar su lenguaje corporal puede marcar la diferencia.
El rol del dueño: la clave para prevenir riesgos
El comportamiento del dueño es determinante para evaluar si un perro podría ser peligroso. Estas son algunas señales de que el dueño carece de control o conciencia sobre su mascota:
- El perro no responde a las órdenes: Si el dueño lo llama y no obedece, es una señal de falta de autoridad.
- El perro se muestra dominante incluso con su dueño: Esto puede incluir tironeos de la correa durante el paseo o ignorar al responsable.

- El dueño no interviene en situaciones intimidantes: Por ejemplo, si el perro asusta a un niño o a otra mascota y el dueño no toma medidas para calmarlo o alejarlo.
- Uso de bozal: Aunque el bozal puede ser una medida preventiva, también indica que el dueño reconoce un posible comportamiento agresivo en su perro.

Un dueño responsable supervisa siempre a su mascota y busca adiestrarla para evitar comportamientos peligrosos.
Consejos prácticos para evitar riesgos
Si te cruzás con un perro peligroso:
- Mantené la calma: No grites ni corras, ya que esto puede intensificar su agresión.
- Retrocedé sin movimientos bruscos: Poné distancia, pero evitá darle la espalda.
- Buscá ayuda: Si el perro representa un peligro inmediato, contactá a las autoridades.
Si sos dueño de un perro con conductas peligrosas:
- Consultá a un veterinario: Problemas de salud pueden generar agresividad.
- Adiestramiento profesional: Ayuda a corregir comportamientos no deseados.
- Socialización: Exponer a tu perro a diferentes entornos reduce miedos y agresividad.
- Uso de herramientas adecuadas: Correa, bozal y supervisión constante son esenciales.
Consecuencias legales: la responsabilidad de los dueños
En Argentina, el Código Civil y Comercial establece en su artículo 1759 que el dueño o guardián de un animal es responsable por los daños que este cause. Además, en la provincia de Buenos Aires, la Ley 14.107 regula la tenencia de perros potencialmente peligrosos, exigiendo medidas como registro, identificación del animal y seguro de responsabilidad civil.
No cumplir con estas normativas puede acarrear multas, demandas civiles e incluso la confiscación del perro. Ser un dueño responsable no solo evita tragedias, sino también problemas legales.
Cómo la comunidad puede actuar
Todos podemos contribuir a prevenir futuros incidentes:
- Reportar situaciones de riesgo: Si ves un perro peligroso sin control, informá a las autoridades.
- Promover la educación vecinal: Ayudemos a los dueños a entender la importancia del control y la supervisión.
- Evitar prejuicios: Recordemos que la agresividad de un perro no depende solo de su raza, sino también de su entorno y manejo.
En Tres Arroyos, si necesitás reportar un perro agresivo, podés comunicarte con las siguientes autoridades:
Policía: Llamá al 911 para informar sobre situaciones de emergencia o agresiones en curso.
Municipalidad de Tres Arroyos: Contactá al área de Bromatología, encargada del control animal.
Teléfono: (02983) 43-3333
Dirección: Rivadavia 1, Tres Arroyos
Fiscalía: Si considerás que el caso implica maltrato animal o negligencia por parte del dueño, podés presentar una denuncia en la Fiscalía local.
Teléfono: (02983) 42-1111
Dirección: Av. Moreno 250, Tres Arroyos
Construyamos una convivencia segura
Evitar tragedias como la ocurrida en Tres Arroyos es posible si actuamos con responsabilidad y conciencia. ¿Tenés alguna experiencia con perros peligrosos? ¿Qué medidas creés que podrían mejorar la convivencia en nuestra comunidad? Compartí tu opinión en los comentarios o en nuestras redes sociales. Juntos podemos construir un espacio más seguro para todos.






