En los cielos de otoño, cuando el aire cambia y los campos se enfrían, puede cruzarse una figura elegante y silenciosa: es el Cauquén Colorado, un ganso pequeño pero extraordinario. Mide apenas 50 cm, pero recorre más de 1300 kilómetros desde la Patagonia hasta el sur bonaerense todos los años. Y sí, entre abril y mayo, puede verse en zonas rurales de Tres Arroyos, San Cayetano o Coronel Dorrego.
Su plumaje lo delata: cabeza castaña, cuerpo gris con líneas finas, y patas anaranjadas. Pero lo que lo hace único no es solo su apariencia, sino su historia.
🛑 Una especie en peligro
Con menos de 900 individuos en todo el continente, el Cauquén Colorado está en peligro crítico de extinción. Alguna vez fue tan abundante que se lo declaró “plaga” en los años 60, lo que habilitó su caza indiscriminada. Hoy, es símbolo de lo que se puede perder cuando se prioriza el corto plazo por sobre la naturaleza.

🧭 Un viajero que elige Tres Arroyos
Entre abril y mayo, abandona los fríos extremos del sur y busca pastizales naturales en el sur bonaerense. Tres Arroyos es parte de su ruta de invernada. A veces se lo ve en bandadas mezcladas con otros cauquenes, como el común o el de cabeza gris. Siempre alerta, siempre elegante, siempre silencioso.

🧠 ¿Por qué importa?
Porque su presencia revela la salud de los ecosistemas. Donde hay Cauquén Colorado, hay pastizales vivos. Es un ave centinela, un termómetro de biodiversidad. Si desaparece, no se va solo: se va el equilibrio.




