El primer libro diseñado específicamente para niños es Orbis Sensualium Pictus (El Mundo de las Cosas Sensibles en Imágenes) publicado en 1658 por el pedagogo checo Johann Amos Comenius. Este innovador libro fue creado para enseñar latín de forma visual y accesible, combinando ilustraciones con descripciones simples. Cada página presentaba una escena de la vida cotidiana, desde una granja hasta un aula, con palabras asociadas a las imágenes. Lo revolucionario de Orbis Pictus fue su enfoque en la educación a través de la curiosidad y la conexión con el entorno, algo radical en su época. Este método sentó las bases para la literatura infantil moderna, donde aprender puede ser tan divertido como mirar un dibujo o leer una historia.






